jueves, 12 de abril de 2012

La historia es lo más importante y es ella quien nos conforma: pertenencia, idiosincrasia e identidad solo son algunos ingredientes que la forman y dan vida, es deber por tanto de quien sabe más ayudar a quién sabe menos y de estos últimos aprender para no cometer errores pasados.


Nuestro sentido de pertenencia se ha perdido, cada vez nos encontramos menos cohesionados como grupo, sin una idiosincrasia que nos una, el fenómeno de la globalización, nos ha invadido en todo ámbito… se acabo el trato personal, se dio paso a un ritmo desenfrenado de emociones donde lo que se busca es la solución fácil y rápida, la cual nos convenga y sea económicamente la mejor para nosotros, es por consiguiente un trato impersonal el que reina, porque muchas veces aunque algo sea barato de adquirir, no por eso me transmite valores, principios, alegrías o amistad. Que quiero decir, nuestras necesidades, hoy en día, si contamos con dinero, se llegan a suplir de forma inmediata, sea cual sea la necesidad no cubierta por ejemplo: comida, abrigo, movilización, viajes, sexo. Pero que, no nos entrega amor, amistad, respeto. Todo esto se produce, por una simple razón no hay HISTORIA detrás, los shocks impuestos en los países donde prima el libre mercado o sistemas Capitalistas, han traído como resultado que gran parte de los seres humanos, solo se preocupen de adquirir cosas materiales para demostrar: quiénes son y cuál es su valía en esta sociedad, en vez de decir yo valgo y me construyo por mis valores, costumbres, principios, moral ética y mi historia en general: no soy una cara bonita simplemente o alguien que tiene una casa en Dubai o miles de millones en el banco. Yo valgo por lo que pienso, se y creo, hago o gestiono, como logro esto vuelvo a repetir es mi historia la que confluye y se conecta con mi interior y logra sacar lo mejor de mí, la historia jamás debe ser olvidada, porque si no se cometerían los mismos errores siempre y no podríamos mejorar lo errado y continuar nuestro camino en busca de nuestra realización personal y grupal como miembros de la especie humana, la cual a través de su carta de derechos humanos, dictamina que todos los seres humanos tenemos los mismos derechos. Esto en el papel suena bonito pero no es lo que realmente ocurre: ya que la mayoría del tiempo se pasan a llevar los derechos de los más débiles o en riesgo social, en vez de ampararlos, darles las herramientas, empoderarlos. Los que tienen buscan la manera de sacar partido a esta situación esclavizándolos aún,  incluso a estas personas se les convence de que se encuentran siendo ayudadas pero en realidad no hacen más que engrosar fortunas personales de gente (familias) que hoy en día gobierna el mundo, pero la salvedad ellos conocen de historia a tal punto que son capaces de construir las nuestras, llegando incluso a decirnos a que pertenecemos o a que no, lo que debemos pensar (idiosincrasia), es decir construyen nuestra identidad. Como se logra a través de la economía, crisis, enfermedades, guerras, golpes militares, dictaduras militares. Quienes concentran las comunicaciones (periódicos, revistas, canales de televisión) sus mensajes ya sean de religión o mera publicidad y el poder adquisitivo, sin lugar a dudas controla el mundo. Ósea banqueros o empresarios, políticos, autoridades eclesiásticas.
 (Quién concentra el poder económico y la religión dicta lo que se hace, dice o piensa en todo el mundo).
Si yo me doy cuenta de estas cosas es en gran medida ya que no olvido de donde vengo, lo que me ha entregado mi familia, son cosas que aprecio y resguardo.
"La Historia es el testigo de los tiempos, la antorcha de la verdad, la vida de la memoria, el maestro de la vida, el mensajero de la antigüedad."
Sin ella: seriamos siempre niños pequeños, un rebaño de corderos que puede dirigirse al antojo del pastor, que si quiere nos vende al carnicero.